En mitad de Tierra de Campos, donde el páramo parece no terminarse nunca, aparece de repente y en mitad de la noche Castroverde de Campos, y en medio de este pueblo se encuentra el Mesón El Labrador.
Hace unos días tuve la oportunidad de cenar en la Casa de Cecilio, nombre con el que muchos conocen este restaurante. Es una buena persona, noble y castellana, se ve a simple vista.
Quien diga que los castellanos somos secos es que no conoce a Cecilio Lera. Fue capaz de juntar en su restaurante a políticos, periodistas, escritores, empresarios y otros prescriptores en torno a un menú de degustación -comunicación de producto que organizó Pescanova.
El conocido grupo pesquero gallego desplazó un importante grupo de técnicos y directivos que tenían como objetivo principal llevar a cabo una cata cualificada para demostrar las cualidades de un nuevo producto: el rodaballo de piscifactoría de mar. Una interesante campaña de relaciones públicas financiada por el Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Medio Marino, lo que siempre habíamos conocido como Pesca y Agricultura y que ahora, los propios funcionarios denominan popularmente “Marimar”, en referencia a la complicada abreviatura de este Ministerio.
Productos de calidad, entorno de calidad pero la calidez la puso Cecilio, con ese encanto especial que hace que los invitados se sientan a gusto en casa extraña. No hay mejor vendedor de su pueblo ni de su tieera que Cecilio. El punto final lo puso su hijo Luís, el cocinero de esta celebración y artífice, en parte, del éxito del evento.

